Después de 10 años atendiendo pacientes que vienen a consultar sobre ensayos clínicos, hay algunas preguntas que escuchamos todo el tiempo. Vamos a responderlas todas, sin rodeos.
No es así. Para cuando un paciente participa, el tratamiento ya pasó años de pruebas en laboratorio, en animales, y en personas sanas voluntarias. Los ensayos de Fase II y Fase III (que son los que hacemos nosotros) están evaluando tratamientos que ya se sabe que son seguros; lo que se investiga es si funcionan mejor que lo que hay disponible.
Además, cada paso está vigilado por ANMAT, por un comité de ética independiente, y por auditorías internacionales. Nadie te va a dar algo "a ver qué pasa".
Sí, totalmente. La participación es voluntaria del principio al final. Podés decidir abandonar en cualquier momento, sin dar explicaciones, sin que eso afecte tu atención médica posterior ni te genere costos. Y seguís teniendo derecho a toda la atención médica que venías recibiendo antes de participar.
La respuesta corta: por participar en sí, no. Los ensayos no "compran" voluntarios porque eso sería éticamente problemático.
Lo que sí se hace: cubrir todos los gastos relacionados con el estudio. Eso incluye traslados, comidas en los días de visita, medicamentos, estudios, análisis. Nunca el paciente paga nada. En algunos estudios específicos puede haber una compensación por tiempo invertido o molestias, pero es simbólica y siempre está aprobada por el comité de ética.
No pasa eso. Es la pregunta más frecuente que recibimos, y es totalmente comprensible. Pero en los ensayos clínicos modernos para enfermedades como EPOC o asma, nadie queda sin tratamiento.
Lo que se compara es "tratamiento habitual" versus "tratamiento habitual + lo que se está estudiando". O sea, incluso los pacientes del grupo "placebo" siguen recibiendo todo el cuidado médico que necesitan — solo que sin el agregado experimental.
Para enfermedades graves donde dejar sin tratamiento sería peligroso, el placebo directamente no se usa. Hay otras formas de comparar.
Sí, mucho más. Participar en un ensayo implica una atención médica muchísimo más cercana que la de una consulta ambulatoria estándar. Visitas frecuentes, análisis de sangre, espirometrías, evaluaciones detalladas — todo sin costo para vos.
Muchos pacientes nos dicen, al final del estudio, que sintieron que estuvieron "mejor atendidos" durante el ensayo que en toda su vida médica previa.
No. La información de tu participación está protegida por la Ley 25.326 argentina de Datos Personales y por normas internacionales. Tu identidad nunca aparece en ningún lado — en los registros del estudio sos un número. Los resultados se publican de forma anónima y agrupada, nunca individual.
Sí, y es una de las razones más valiosas para participar. Los pacientes que participan de ensayos de Fase III suelen tener acceso al tratamiento 2, 3 o 5 años antes de que esté disponible comercialmente. Para enfermedades que te afectan hoy, esos años son muy importantes.
Depende del estudio y del medicamento. Cada ensayo tiene criterios de inclusión y exclusión muy precisos: edad, gravedad de la enfermedad, otros tratamientos actuales, otras enfermedades que tengas.
Por eso, cuando nos escribís, lo primero que hacemos es revisar todo tu contexto médico. En algunos casos sí podrás participar, en otros no. Y en todos los casos, la Dra. Di Cianni va a explicarte con claridad por qué sí o por qué no.
Si todavía te quedan dudas
Lo mejor es preguntarlas directamente. No hay preguntas tontas cuando se trata de tu salud. Podés escribirle a la Dra. Di Cianni por el formulario de contacto y contarle cualquier cosa que te genere dudas.
Vas a recibir una respuesta personalizada, sin presión, sin obligación de nada. La decisión de participar —o no— siempre es tuya, y se toma con información completa.
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Completá el formulario y la Dra. Di Cianni va a evaluar tu caso personalmente.
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